En el proceso de atención en salud de las personas, resulta básica la contribución de diferentes profesionales sanitarios. Esta colaboración, debe ser coordinada, sinérgica y orientada para la consecución del mejor resultado posible. Adicionalmente, es conocido que cuando el paciente sufre un problema de salud decide, con base a su experiencia previa y otros condicionantes, qué va a hacer para resolverlo (automedicación, acudir al médico de atención primaria, ir a servicios de urgencias, entre otras opciones). En ocasiones, especialmente cuando percibe el problema de salud como banal, acude al farmacéutico para que él decida sobre la solución más adecuada a su problema. En este sentido, resulta lógico asumir que, en el abordaje de los síntomas menores, la actuación del farmacéutico, orientada por criterios científicos y técnicos consensuados entre médicos y farmacéuticos, debe generar un mejor resultado en el proceso de atención del paciente que acude a la farmacia con un problema de salud de este tipo, que cuando se hace de forma aislada o desarticulada y sin un proceso sistemático.
1. Protocolos de síntomas menores respiratorios 2. Protocolos menores relacionados con dolor moderado 3. Protocolos de síntomas menores digestivos 4. Protocolos de síntomas menores dermatológicos y de la mucosa oral 5. Protocolos de otros síntomas menores 6. Principios de activos seleccionados